Luego del colapso mundial de la red social X, que por varias horas de este lunes no pudo ser utilizada por sus millones de usuarios, su dueño, el magnate Elon Musk, informó que su caída se debió a “un ciberataque masivo” perpetrado por “un grupo grande coordinado, o de un país”. Según reportó el asesor del presidente Donald Trump en recortes del presupuesto de la administración de Estados Unidos, el origen del fallo de su plataforma digital fue a consecuencia de uno de los tantos ataques que a diario sufre X. “Hubo (todavía hay) un ciberataque masivo contra X”, escribió el dueño de Tesla en la misma red social. Publicación en la que reconoció que “nos atacan todos los días, pero en este caso se utilizaron muchos recursos”. “Se trata de un grupo grande y coordinado, o de un país. Rastreando”, puntualizó Musk, quien sufrió la caída masiva de su red luego de responder a publicaciones donde se hablaba de “protestas contra el DODGE” (Departamento de Eficiencia Gubernamental del Gobierno de Donald Trump), ataques a las tiendas de su empresa Tesla en Estados Unidos, y aseguraba que las caídas de su plataforma social eran parte de un “ataque” coordinado en contra de sus negocios. Así, una vez que X volvió a su funcionamiento normal, Musk no sólo informó respecto del ciberataque, sino que se dio tiempo para responder afirmativamente a un usuario que le indicaba que esta caída de la red social se debía a que “quieren silenciarle a usted y a esta plataforma”. Si bien no se aventuró a dar el nombre del país de donde habría venido este ataque a su red social, el empresario norteamericano aseguró que seguirían “trackeando” el origen del bloqueo a X. Medios locales, como el canal informativo Fox News, aseguraron que el magnate ha sufrido otras protestas en contra de sus empresas con el objetivo de “desmantelar sus instalaciones en todo el país”, y que él mismo ha denunciado ser financiadas por “el multimillonario George Soros; cofundador LinkedIn y multimillonario demócrata Reid Hoffman, entre otros”. Fuente: Publimetro
El magnate Elon Musk, que en Estados Unidos está al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), afirmó que el presidente estadounidense, Donald Trump, le ha encargado que se asegure de que Fort Knox, el legendario depósito de reservas de oro en Kentucky, sigue conservando esa riqueza. “Es el oro del público. Es su oro. Entonces, creo que tienen derecho a verlo, a hacer un ‘tour’. Creo que se debería hacer un recorrido”, dijo en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, en inglés), un foro que se celebra hasta el sábado en las afueras de Washington. El también dueño de X -y consejero delegado de Tesla y SpaceX- añadió que le encantaría verlo. El miércoles, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya había confirmado que Fort Knox sigue conservando ese oro. “Realizamos una auditoría cada año. Todo el oro está presente y contabilizado”, dijo en una entrevista. Lee también... No, gracias: Elon Musk ofreció millones por empresa tras el ChatGPT y Sam Altman le dio un portazo Según la Casa de la Moneda de Estados Unidos , el organismo encargado de producir la divisa que está actualmente en circulación en el país , hay 147.3 millones onzas . Fort Knox guarda aproximadamente la mitad del oro almacenado por el Tesoro . Ese mismo organismo precisa que la mayor cantidad llegó albergar fue en 1941 , con total 649.6 millones onzas . Simplemente quiero verlo concluyó Musk . Fuente: BioBioChile
La inteligencia artificial sigue dando mucho de qué hablar. Primero fue Deep Seek, la nueva herramienta gratuita de inteligencia artificial de la que el mundo se está enamorando –china, por cierto–. Después fue la cumbre global sobre inteligencia artificial que concluyó este martes en París, Francia, donde se abordaron temas como la regulación y un futuro sostenible y ético apoyado por la IA. Y esta semana también se dio a conocer que el abogado de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, presentó una oferta a la junta directiva de OpenAI para adquirir la empresa por 97.400 millones de dólares, según reportó inicialmente el periódico The Wall Street Journal. Sin embargo, Sam Altman, CEO de OpenAI, no tardó en restar importancia a la oferta y respondió en X (antes Twitter) con una burla: “No, gracias, pero te compramos Twitter por 9.740 millones de dólares si quieres”. En declaraciones posteriores a diferentes medios de comunicación, desde París, Altman recalcó que OpenAI no está a la venta, y que “un competidor que no es capaz de vencernos en el mercado, en lugar de eso, simplemente está tratando de comprar algo sin tener en cuenta la misión la empresa (OpenAI)”. Altman agregó que “otras versiones de Elon Musk ” han intentado tomar el control de la startup de inteligencia artificial, que el mismo Musk ayudó a fundar hace una década, “durante mucho tiempo”. Mientras esta trama sigue dando de qué hablar, OpenAI está en las etapas finales de diseño de su propio chip de IA, con el objetivo de reducir su dependencia de Nvidia. Según Reuters, la compañía planea enviar los diseños a Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC) para su fabricación en los próximos meses. Para profundizar sobre el tema, platicamos con Saúl López Noriega, profesor e investigador del Tecnológico de Monterrey, experto en derecho y tecnología, internet, inteligencia artificial. ¿Qué tanto debe regularse la inteligencia artificial? –Hasta hace unos meses había cierto consenso, inclusive dentro de la industria, en que había que regular la inteligencia artificial. La discusión giraba en torno a qué regular y cómo, algo no menor. Incluso el presidente Joe Biden se había pronunciado al respecto y emitió una órden ejecutiva con ciertas regulaciones para los modelos de inteligencia artificial. Sin embargo, t odo eso cambió con el triunfo de Donald Trump, cuya campaña y cuyas primeras semanas de gobierno se han visto marcadas por su cercanía con magnates de la tecnología, y muy notablemente con Elon Musk. Ahora lo que se vislumbra es una industria tal vez no desea ser regulada, y que lo expresarán abiertamente. Yo creo que es una industria que causa cierta preocupación, sobre todo por la velocidad en la que se está integrando a todos los aspectos de nuestras vidas, y todo lo que implican estos avances tecnológicos, no solamente desde una perspectiva legal y tecnológica, sino también en materia de recursos, consumo de energía, privacidad y muchos otros aspectos. Una gran preocupación debe ser el enorme poder que adquieren estas empresas, algunas de las cuales ya son más ricas y poderosas que muchos estados. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos cuando hablamos de regular. Tampoco hay que regular por regular, ya que son temas muy complejos. Más bien, creo que la discusión completa debe centrarse en una regulación efectiva porque se trata de una tecnología que se relaciona con conductas humanas, por lo que es un reto muy complejo. Tal vez una combinación de normas jurídicas con estándares técnicos sería lo más adecuado. 2. ¿Por qué consideras que Elon Musk lanzó esta oferta para adquirir OpenAI justo en estos momentos? –Aquí parece que retomó un pleito personal de antaño. Sabemos que Elon Musk fue parte de esta empresa, y que incluso fue uno de sus fundadores. Si bien el motivo verdadero no es público, no es algo que Musk haya aclarado hasta el momento, podría tratarse de un intento por hacerse de una empresa que está teniendo mucho éxito en estos momentos. Aunque es un empresario con una personalidad compleja, una de las cualidades de Elon Musk es saber hacer negocios y aquí definitivamente vio o ve una empresa exitosa y con mucho potencial a futuro. Mi lectura es que, retomando el resentimiento hacia Sam Altman, el otro fundador de OpenAI, pensó que lograría arrebatarle la empresa a su rival, saldando una vendetta personal añeja. No creo que esperaba un no tan pronto ni tan rotundo. 3. ¿A qué se debe que la oferta fue rechazada? –Yo creo que lo primero que pasó por la mente de Sam Altman fue que lo último que haría sería vender OpenAI a Elon Musk. La empresa está viviendo un muy buen momento y cuenta con el interés de inversionistas para seguir creciendo y fondeando nuevos proyectos, como sus propios chips, lo cual reducirá su dependencia en Nvidia. Además, la oferta llegó en un momento en el que OpenAI no está pasando por momentos difíciles, por lo que pudieron rechazar, sin pensarlo dos veces, una oferta no solicitada y más bien provocadora para tratar de adquirir una empresa que no está a la venta. Fuente: Publimetro
Pocos nombres resuenan tanto en el panorama empresarial y tecnológico como el de Elon Musk. Desde su liderazgo en Tesla y SpaceX hasta sus incursiones en la inteligencia artificial, las comunicaciones espaciales, las redes sociales, y ahora el gobierno de los Estados Unidos (con gestos polémicos incluidos que nos recuerdan a otros tiempos). Musk es un ejemplo de determinación, visión y, según muchos, una ética de trabajo incomparable. Sin embargo, una de las revelaciones más interesantes sobre su éxito proviene de una persona que lo conoció de cerca durante muchos años: su primera esposa, la escritora Justine Musk. Hace más de una década, Justine compartió en una charla pública algunas reflexiones sobre lo que, a su juicio, convirtió a su exmarido en uno de los hombres más ricos e influyentes del mundo. Aunque su matrimonio terminó hace años, las observaciones de Justine siguen siendo un testimonio fascinante sobre las cualidades que distinguen a Musk de otros líderes empresariales. En la conferencia, disponible en YouTube como parte de una serie de charlas TEDx, Justine Musk destacó una característica clave de su exmarido: su capacidad para decir no. Aunque a primera vista pueda parecer una habilidad menor, algo sin importancia, ella explicó que este hábito fue crucial para que Elon pudiera canalizar toda su energía en sus objetivos personales y profesionales. “Él trabajaba más duro que la mayoría, pero lo que realmente lo diferenciaba era su habilidad para proteger su tiempo, su atención y su energía”, señaló Justine. “Elon decía no a muchas cosas: a personas, compromisos y distracciones. No lo hacía por egoísmo, sino porque sabía que esos recursos eran limitados y los necesitaba para canalizarlos hacia sus metas”. Para Justine, el secreto de Elon Musk radica en lo que ella denomina el “sí profundo”. Según explicó, cada vez que decía no a algo o alguien, Musk en realidad estaba afirmando con más fuerza su compromiso con sus propios proyectos y prioridades. “Es una línea clara que traza el límite entre lo que importa y lo que no, entre dónde termina uno mismo y dónde comienzan las demandas externas”, afirmó. Este principio, que parece sencillo, es en realidad un gran reto en un mundo donde constantemente se nos presiona para aceptar más responsabilidades, compromisos sociales y tarea s. “Cuando somos niños, decimos no de forma instintiva para proteger lo que queremos o necesitamos. Pero a medida que crecemos, ese no se va diluyendo, y dejamos de proteger lo que verdaderamente importa”, reflexionó Justine. Para Musk, el éxito no es solo una cuestión de talento o esfuerzo, sino también de claridad en las prioridades. Según su exesposa, él siempre tuvo una visión muy claro de lo que quería lograr y fue capaz de enfocar sus recursos hacia esos objetivos, evitando cualquier distracción que pudiera desviar su atención. Este enfoque le permitió enfrentarse a retos titánicos, como revolucionar la industria automotriz con Tesla, enviar cohetes al espacio con SpaceX o transformar la forma en que nos comunicamos con Starlink. Justine subrayó que esta habilidad de decir que no, no es una barrera, sino una herramienta que permite a las personas comprometerse con sus metas de manera más plena. “Es una manera de priorizar lo esencial, de cuidar los propios recursos internos para poder alcanzar el máximo potencial”, dijo. El caso de Elon Musk demuestra que, a menudo, el éxito no solo depende de trabajar duro, sino también de trabajar inteligentemente. Saber elegir dónde poner la energía y dónde no hacerlo puede marcar la diferencia entre una vida productiva y una vida dispersa. Así, el mensaje de Justine Musk trasciende su relación personal con Elon y del propio Elon. Se trata de un recordatorio valioso para todos: aprender a decir no, de forma estratégica y consciente, es una forma de decir un sí más profundo a nuestras aspiraciones personales. Hoy en día estamos rodeados de distracciones y las demandas externas parecen no tener fin, el enfoque de Musk puede ser una lección para quienes buscan no solo cumplir sus objetivos, sino llegar a tener un impacto significativo en su campo. Parece que todos los objetivos que se propone los logra. De alguna u otra manera Elon Musk termina alcanzado lo que quiere, demostrando que en el tema de los negocios no tiene techo y que sus sueños futuristas los puede hacer realidad. El 2020 fue quizás su año más redondo, donde figuró en segundo lugar en la lista de los multimillonarios, lanzó un cohete al espacio, desafió a la pandemia y se convirtió en padre junto a su novia, la cantante Grimes. Primer hijo de ambos y sexto para él. Y arrancó el 2021 posicionándose en lo más alto de aquel listado, superando al fundador de Amazon, Jeff Bezos, con un patrimonio que asciende hasta los 194.800 millones de dólares, según indicó El País. De esta manera, el excéntrico emprendedor se convirtió en el hombre más rico del mundo, de acuerdo al índice de multimillonarios de Bloomberg, gracias a los buenos resultados de Tesla, su compañía de automóviles eléctricos. SpaceX Más que el dinero, a Elon Musk lo mueve su ambición por revolucionar los transportes tanto en la tierra como en el espacio. Y es que SpaceX, firma de la cual es director ejecutivo, se convirtió en la primera empresa privada en enviar astronautas a la Estación Espacial Internacional en sus cohetes Crew Dragon. Fue el primer lanzamiento espacial tripulado desde suelo estadounidense desde 2011. La empresa, fundada en 2002 por Musk, nació precisamente con el objetivo de reducir los costos de viajar al espacio y así lograr la colonización de Marte. El propio mandamás entregó más detalles a BBC Mundo, donde confesó que se sentía frustrado porque el programa espacial estadounidense no era ambicioso, lo que precipitó la creación de SpaceX. Hoy la empresa continúa trabajando en el desarrollo de nuevos cohetes con la vista siempre puesta en el planeta rojo.
El empresario sudafricano Elon Musk volvió a generar polémica este fin de semana, cuando a pocos días de realizar dos veces un saludo que rememoraba a los nazi, aseguró que Alemania debe “seguir adelante” con respecto a la “culpa del pasado”. El sudafricano y uno de los hombres de mayor influencia en el nuevo gobierno de Donald Trump, realizó una aparición virtual el pasado sábado durante un acto de campaña del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), a pocos días de las elecciones parlamentarias del 23 de febrero en el país. En el evento, compartió pantalla con Alice Weidel, líder de la organización política, a quien describió como la “mejor esperanza para Alemania”. Durante su intervención, Musk abogó por preservar la cultura y los valores alemanes, además de “proteger al pueblo alemán”. Afirmó que “los niños no deberían cargar con la culpa de los pecados de sus padres, y mucho menos de sus bisabuelos”, en lo que parecía ser una referencia directa a los crímenes perpetrados durante el régimen nazi. Estas palabras fueron recibidas con aplausos por los cerca de 4.500 asistentes al mitin realizado en Halle. El magnate también enfatizó su rechazo a lo que calificó como un “multiculturalismo que diluye todo”, asegurando que los alemanes deberían sentirse orgullosos de su cultura y tradiciones. El presidente del memorial oficial del Holocausto de Israel calificó las palabras como un “claro peligro”. “Contrario al consejo de Elon Musk, Fuente: Publimetro
Luego del colapso mundial de la red social X, que por varias horas de este lunes no pudo ser utilizada por sus millones de usuarios, su dueño, el magnate Elon Musk, informó que su caída se debió a “un ciberataque masivo” perpetrado por “un grupo grande coordinado, o de un país”. Según reportó el asesor del presidente Donald Trump en recortes del presupuesto de la administración de Estados Unidos, el origen del fallo de su plataforma digital fue a consecuencia de uno de los tantos ataques que a diario sufre X. “Hubo (todavía hay) un ciberataque masivo contra X”, escribió el dueño de Tesla en la misma red social. Publicación en la que reconoció que “nos atacan todos los días, pero en este caso se utilizaron muchos recursos”. “Se trata de un grupo grande y coordinado, o de un país. Rastreando”, puntualizó Musk, quien sufrió la caída masiva de su red luego de responder a publicaciones donde se hablaba de “protestas contra el DODGE” (Departamento de Eficiencia Gubernamental del Gobierno de Donald Trump), ataques a las tiendas de su empresa Tesla en Estados Unidos, y aseguraba que las caídas de su plataforma social eran parte de un “ataque” coordinado en contra de sus negocios. Así, una vez que X volvió a su funcionamiento normal, Musk no sólo informó respecto del ciberataque, sino que se dio tiempo para responder afirmativamente a un usuario que le indicaba que esta caída de la red social se debía a que “quieren silenciarle a usted y a esta plataforma”. Si bien no se aventuró a dar el nombre del país de donde habría venido este ataque a su red social, el empresario norteamericano aseguró que seguirían “trackeando” el origen del bloqueo a X. Medios locales, como el canal informativo Fox News, aseguraron que el magnate ha sufrido otras protestas en contra de sus empresas con el objetivo de “desmantelar sus instalaciones en todo el país”, y que él mismo ha denunciado ser financiadas por “el multimillonario George Soros; cofundador LinkedIn y multimillonario demócrata Reid Hoffman, entre otros”. Fuente: Publimetro
El magnate Elon Musk, que en Estados Unidos está al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), afirmó que el presidente estadounidense, Donald Trump, le ha encargado que se asegure de que Fort Knox, el legendario depósito de reservas de oro en Kentucky, sigue conservando esa riqueza. “Es el oro del público. Es su oro. Entonces, creo que tienen derecho a verlo, a hacer un ‘tour’. Creo que se debería hacer un recorrido”, dijo en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, en inglés), un foro que se celebra hasta el sábado en las afueras de Washington. El también dueño de X -y consejero delegado de Tesla y SpaceX- añadió que le encantaría verlo. El miércoles, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya había confirmado que Fort Knox sigue conservando ese oro. “Realizamos una auditoría cada año. Todo el oro está presente y contabilizado”, dijo en una entrevista. Lee también... No, gracias: Elon Musk ofreció millones por empresa tras el ChatGPT y Sam Altman le dio un portazo Según la Casa de la Moneda de Estados Unidos , el organismo encargado de producir la divisa que está actualmente en circulación en el país , hay 147.3 millones onzas . Fort Knox guarda aproximadamente la mitad del oro almacenado por el Tesoro . Ese mismo organismo precisa que la mayor cantidad llegó albergar fue en 1941 , con total 649.6 millones onzas . Simplemente quiero verlo concluyó Musk . Fuente: BioBioChile
La inteligencia artificial sigue dando mucho de qué hablar. Primero fue Deep Seek, la nueva herramienta gratuita de inteligencia artificial de la que el mundo se está enamorando –china, por cierto–. Después fue la cumbre global sobre inteligencia artificial que concluyó este martes en París, Francia, donde se abordaron temas como la regulación y un futuro sostenible y ético apoyado por la IA. Y esta semana también se dio a conocer que el abogado de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, presentó una oferta a la junta directiva de OpenAI para adquirir la empresa por 97.400 millones de dólares, según reportó inicialmente el periódico The Wall Street Journal. Sin embargo, Sam Altman, CEO de OpenAI, no tardó en restar importancia a la oferta y respondió en X (antes Twitter) con una burla: “No, gracias, pero te compramos Twitter por 9.740 millones de dólares si quieres”. En declaraciones posteriores a diferentes medios de comunicación, desde París, Altman recalcó que OpenAI no está a la venta, y que “un competidor que no es capaz de vencernos en el mercado, en lugar de eso, simplemente está tratando de comprar algo sin tener en cuenta la misión la empresa (OpenAI)”. Altman agregó que “otras versiones de Elon Musk ” han intentado tomar el control de la startup de inteligencia artificial, que el mismo Musk ayudó a fundar hace una década, “durante mucho tiempo”. Mientras esta trama sigue dando de qué hablar, OpenAI está en las etapas finales de diseño de su propio chip de IA, con el objetivo de reducir su dependencia de Nvidia. Según Reuters, la compañía planea enviar los diseños a Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC) para su fabricación en los próximos meses. Para profundizar sobre el tema, platicamos con Saúl López Noriega, profesor e investigador del Tecnológico de Monterrey, experto en derecho y tecnología, internet, inteligencia artificial. ¿Qué tanto debe regularse la inteligencia artificial? –Hasta hace unos meses había cierto consenso, inclusive dentro de la industria, en que había que regular la inteligencia artificial. La discusión giraba en torno a qué regular y cómo, algo no menor. Incluso el presidente Joe Biden se había pronunciado al respecto y emitió una órden ejecutiva con ciertas regulaciones para los modelos de inteligencia artificial. Sin embargo, t odo eso cambió con el triunfo de Donald Trump, cuya campaña y cuyas primeras semanas de gobierno se han visto marcadas por su cercanía con magnates de la tecnología, y muy notablemente con Elon Musk. Ahora lo que se vislumbra es una industria tal vez no desea ser regulada, y que lo expresarán abiertamente. Yo creo que es una industria que causa cierta preocupación, sobre todo por la velocidad en la que se está integrando a todos los aspectos de nuestras vidas, y todo lo que implican estos avances tecnológicos, no solamente desde una perspectiva legal y tecnológica, sino también en materia de recursos, consumo de energía, privacidad y muchos otros aspectos. Una gran preocupación debe ser el enorme poder que adquieren estas empresas, algunas de las cuales ya son más ricas y poderosas que muchos estados. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos cuando hablamos de regular. Tampoco hay que regular por regular, ya que son temas muy complejos. Más bien, creo que la discusión completa debe centrarse en una regulación efectiva porque se trata de una tecnología que se relaciona con conductas humanas, por lo que es un reto muy complejo. Tal vez una combinación de normas jurídicas con estándares técnicos sería lo más adecuado. 2. ¿Por qué consideras que Elon Musk lanzó esta oferta para adquirir OpenAI justo en estos momentos? –Aquí parece que retomó un pleito personal de antaño. Sabemos que Elon Musk fue parte de esta empresa, y que incluso fue uno de sus fundadores. Si bien el motivo verdadero no es público, no es algo que Musk haya aclarado hasta el momento, podría tratarse de un intento por hacerse de una empresa que está teniendo mucho éxito en estos momentos. Aunque es un empresario con una personalidad compleja, una de las cualidades de Elon Musk es saber hacer negocios y aquí definitivamente vio o ve una empresa exitosa y con mucho potencial a futuro. Mi lectura es que, retomando el resentimiento hacia Sam Altman, el otro fundador de OpenAI, pensó que lograría arrebatarle la empresa a su rival, saldando una vendetta personal añeja. No creo que esperaba un no tan pronto ni tan rotundo. 3. ¿A qué se debe que la oferta fue rechazada? –Yo creo que lo primero que pasó por la mente de Sam Altman fue que lo último que haría sería vender OpenAI a Elon Musk. La empresa está viviendo un muy buen momento y cuenta con el interés de inversionistas para seguir creciendo y fondeando nuevos proyectos, como sus propios chips, lo cual reducirá su dependencia en Nvidia. Además, la oferta llegó en un momento en el que OpenAI no está pasando por momentos difíciles, por lo que pudieron rechazar, sin pensarlo dos veces, una oferta no solicitada y más bien provocadora para tratar de adquirir una empresa que no está a la venta. Fuente: Publimetro
Pocos nombres resuenan tanto en el panorama empresarial y tecnológico como el de Elon Musk. Desde su liderazgo en Tesla y SpaceX hasta sus incursiones en la inteligencia artificial, las comunicaciones espaciales, las redes sociales, y ahora el gobierno de los Estados Unidos (con gestos polémicos incluidos que nos recuerdan a otros tiempos). Musk es un ejemplo de determinación, visión y, según muchos, una ética de trabajo incomparable. Sin embargo, una de las revelaciones más interesantes sobre su éxito proviene de una persona que lo conoció de cerca durante muchos años: su primera esposa, la escritora Justine Musk. Hace más de una década, Justine compartió en una charla pública algunas reflexiones sobre lo que, a su juicio, convirtió a su exmarido en uno de los hombres más ricos e influyentes del mundo. Aunque su matrimonio terminó hace años, las observaciones de Justine siguen siendo un testimonio fascinante sobre las cualidades que distinguen a Musk de otros líderes empresariales. En la conferencia, disponible en YouTube como parte de una serie de charlas TEDx, Justine Musk destacó una característica clave de su exmarido: su capacidad para decir no. Aunque a primera vista pueda parecer una habilidad menor, algo sin importancia, ella explicó que este hábito fue crucial para que Elon pudiera canalizar toda su energía en sus objetivos personales y profesionales. “Él trabajaba más duro que la mayoría, pero lo que realmente lo diferenciaba era su habilidad para proteger su tiempo, su atención y su energía”, señaló Justine. “Elon decía no a muchas cosas: a personas, compromisos y distracciones. No lo hacía por egoísmo, sino porque sabía que esos recursos eran limitados y los necesitaba para canalizarlos hacia sus metas”. Para Justine, el secreto de Elon Musk radica en lo que ella denomina el “sí profundo”. Según explicó, cada vez que decía no a algo o alguien, Musk en realidad estaba afirmando con más fuerza su compromiso con sus propios proyectos y prioridades. “Es una línea clara que traza el límite entre lo que importa y lo que no, entre dónde termina uno mismo y dónde comienzan las demandas externas”, afirmó. Este principio, que parece sencillo, es en realidad un gran reto en un mundo donde constantemente se nos presiona para aceptar más responsabilidades, compromisos sociales y tarea s. “Cuando somos niños, decimos no de forma instintiva para proteger lo que queremos o necesitamos. Pero a medida que crecemos, ese no se va diluyendo, y dejamos de proteger lo que verdaderamente importa”, reflexionó Justine. Para Musk, el éxito no es solo una cuestión de talento o esfuerzo, sino también de claridad en las prioridades. Según su exesposa, él siempre tuvo una visión muy claro de lo que quería lograr y fue capaz de enfocar sus recursos hacia esos objetivos, evitando cualquier distracción que pudiera desviar su atención. Este enfoque le permitió enfrentarse a retos titánicos, como revolucionar la industria automotriz con Tesla, enviar cohetes al espacio con SpaceX o transformar la forma en que nos comunicamos con Starlink. Justine subrayó que esta habilidad de decir que no, no es una barrera, sino una herramienta que permite a las personas comprometerse con sus metas de manera más plena. “Es una manera de priorizar lo esencial, de cuidar los propios recursos internos para poder alcanzar el máximo potencial”, dijo. El caso de Elon Musk demuestra que, a menudo, el éxito no solo depende de trabajar duro, sino también de trabajar inteligentemente. Saber elegir dónde poner la energía y dónde no hacerlo puede marcar la diferencia entre una vida productiva y una vida dispersa. Así, el mensaje de Justine Musk trasciende su relación personal con Elon y del propio Elon. Se trata de un recordatorio valioso para todos: aprender a decir no, de forma estratégica y consciente, es una forma de decir un sí más profundo a nuestras aspiraciones personales. Hoy en día estamos rodeados de distracciones y las demandas externas parecen no tener fin, el enfoque de Musk puede ser una lección para quienes buscan no solo cumplir sus objetivos, sino llegar a tener un impacto significativo en su campo. Parece que todos los objetivos que se propone los logra. De alguna u otra manera Elon Musk termina alcanzado lo que quiere, demostrando que en el tema de los negocios no tiene techo y que sus sueños futuristas los puede hacer realidad. El 2020 fue quizás su año más redondo, donde figuró en segundo lugar en la lista de los multimillonarios, lanzó un cohete al espacio, desafió a la pandemia y se convirtió en padre junto a su novia, la cantante Grimes. Primer hijo de ambos y sexto para él. Y arrancó el 2021 posicionándose en lo más alto de aquel listado, superando al fundador de Amazon, Jeff Bezos, con un patrimonio que asciende hasta los 194.800 millones de dólares, según indicó El País. De esta manera, el excéntrico emprendedor se convirtió en el hombre más rico del mundo, de acuerdo al índice de multimillonarios de Bloomberg, gracias a los buenos resultados de Tesla, su compañía de automóviles eléctricos. SpaceX Más que el dinero, a Elon Musk lo mueve su ambición por revolucionar los transportes tanto en la tierra como en el espacio. Y es que SpaceX, firma de la cual es director ejecutivo, se convirtió en la primera empresa privada en enviar astronautas a la Estación Espacial Internacional en sus cohetes Crew Dragon. Fue el primer lanzamiento espacial tripulado desde suelo estadounidense desde 2011. La empresa, fundada en 2002 por Musk, nació precisamente con el objetivo de reducir los costos de viajar al espacio y así lograr la colonización de Marte. El propio mandamás entregó más detalles a BBC Mundo, donde confesó que se sentía frustrado porque el programa espacial estadounidense no era ambicioso, lo que precipitó la creación de SpaceX. Hoy la empresa continúa trabajando en el desarrollo de nuevos cohetes con la vista siempre puesta en el planeta rojo.
El empresario sudafricano Elon Musk volvió a generar polémica este fin de semana, cuando a pocos días de realizar dos veces un saludo que rememoraba a los nazi, aseguró que Alemania debe “seguir adelante” con respecto a la “culpa del pasado”. El sudafricano y uno de los hombres de mayor influencia en el nuevo gobierno de Donald Trump, realizó una aparición virtual el pasado sábado durante un acto de campaña del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), a pocos días de las elecciones parlamentarias del 23 de febrero en el país. En el evento, compartió pantalla con Alice Weidel, líder de la organización política, a quien describió como la “mejor esperanza para Alemania”. Durante su intervención, Musk abogó por preservar la cultura y los valores alemanes, además de “proteger al pueblo alemán”. Afirmó que “los niños no deberían cargar con la culpa de los pecados de sus padres, y mucho menos de sus bisabuelos”, en lo que parecía ser una referencia directa a los crímenes perpetrados durante el régimen nazi. Estas palabras fueron recibidas con aplausos por los cerca de 4.500 asistentes al mitin realizado en Halle. El magnate también enfatizó su rechazo a lo que calificó como un “multiculturalismo que diluye todo”, asegurando que los alemanes deberían sentirse orgullosos de su cultura y tradiciones. El presidente del memorial oficial del Holocausto de Israel calificó las palabras como un “claro peligro”. “Contrario al consejo de Elon Musk, Fuente: Publimetro