En el marco de la conmemoración del Día Internacional de Cero Desechos, organizado por Naciones Unidas desde el año 2023, Cheaf -aplicación que contribuye a reducir el desperdicio de comida gracias a una plataforma tecnológica que permite a comercios ofrecer sus excedentes con importantes descuento- realizó un sondeo entre sus usuarios para conocer sus principales inquietudes respecto a la pérdida y desperdicio de alimentos. Uno de los principales hallazgos de esta encuesta -que contó con más de 2.000 respuestas- es que el 98% de la muestra aseguró que le gustaría ser una persona “Cero Desperdicios”, algo que denota el interés creciente que tiene la población sobre este tema en particular. “Sabemos que esta encuesta la responde una audiencia de por sí fidelizada con la idea de un movimiento zero waste, ya que nuestros usuarios y clientes han llegado a nuestra aplicación por este mismo interés; pero, aun así, es tremendamente sorprendente este rotundo 98% de las personas que asegura que le encantaría ser una persona que no genere ningún tipo de desechos”, reflexionó al respecto Elena López, cofundadora y COO de Cheaf. La principal razón para querer reducir la propia producción de desechos es “evitar gastos innecesarios”, con un 56% de las opiniones; seguida por “para contribuir a reducir la cantidad de basura que se genera y la contaminación por desechos”, con un 48% de las preferencias de los consultados, y “para consumir sólo lo necesario”, con un 26% de las opiniones. Pese a este enorme interés, un 49% de los encuestados asegura botar comida entre dos y tres días cada semana; un 5% asegura que desperdicia comida más de cuatro veces a la semana, y 3% tira alimentos a la basura todos los días. Mientras que, por el contrario, un 43% aseguró no desperdiciar nunca sus alimentos. “Esto nos muestra que, aunque existe un gran interés y motivación por lograr no generar desperdicios en nuestras vidas, aún hay mucho espacio para que innovaciones, emprendimientos y otro tipo de iniciativas podamos ayudar a las personas a generar esos cambios que tanto requieren”, puntualizó López. Consultados sobre las principales causas para botar alimentos, un 43% dijo que bota productos que están vencidos (porque olvidó consumirlos); 23% sostiene que a veces no tiene tiempo para cocinar lo que ha comprado; 22% aseguró que olvida congelar los alimentos preparados; 10% afirmó no tener espacio suficiente para almacenar de forma más inteligente, y 7% declaró que esta pérdida se debe a que siempre compra más de lo que consume, entre otras respuestas. Respecto de los hábitos a poner en práctica para lograr este cometido, un 73% aseguró que “compra alimentos rescatados”; 57% “evita botar alimentos”; 50% “recicla todo lo que puede”; 43% “cambia o renueva dispositivos electrónicos sólo por necesidad”, y 28% dice “comprar ropa usada”, entre otras respuestas. “El contexto de triple crisis (climática, de biodiversidad y por contaminación) en el que vivimos en la actualidad nos obliga a pensar y generar las soluciones necesarias para mitigar los efectos de estos problemas en nuestras vidas, y la producción de desechos contribuye directamente a todos nuestros escenarios de crisis. Sabemos que la pérdida y desperdicio de alimentos es responsable de hasta el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, por eso es necesario generar soluciones de manera urgente”, comenta la cofundadora de Cheaf. Para López, la conmemoración de estos días entrega una oportunidad única para, por una parte, generar concientización en la población frente a estos problemas; pero también, por otra, para poder mostrar las soluciones disponibles en el mercado, compartir buenas prácticas y exponer los beneficios de incorporar este tipo de innovaciones. “Sabemos que las personas quieren contribuir a las soluciones de estos problemas, y esperan que las empresas los acompañemos y ayudemos en estos esfuerzos. Desde el sector privado tenemos una oportunidad única de producir vínculos importantes con nuestros consumidores y crear iniciativas que mitiguen los efectos del calentamiento global, a la vez que logramos generar valor real para nuestros negocios. La circularidad de estos procesos provoca un verdadero win-win”, concluye López. Acerca de Cheaf Cheaf es una aplicación móvil que contribuye a reducir el desperdicio de comida. Su plataforma tecnológica le permite a supermercados, restaurantes y tiendas ofrecer sus excedentes, mientras que los clientes tienen la oportunidad de rescatar paquetes de alimentos con un alto porcentaje de descuento. Comenzó sus operaciones a mediados de 2020 en Ciudad de México y en 2023 inició su plan de expansión al resto de la región abriendo oficinas en Chile, país donde se ha enfocado en el segmento de supermercados y donde, en su primer año de operación, ha logrado el rescate de más de 2.000.000 de kilos de comida. Cheaf es una alternativa donde comercios y consumidores participan para reducir el desperdicio de comida y la huella de carbono que esto genera.
La venta informal de comida en las calles se ha convertido en la fuente de ingresos de muchas personas, que ofrecen variedad de platos o alimentos a los que muchos optan en medio de su jornada ajetreada. Sin embargo, el gobierno le ha puesto foco en la salubridad de este negocio y sus implicaciones para las personas. Si bien algunos no resisten la tentación de comer en la calle o darse un gusto ocasional, son varios los motivos para evitarlo, de acuerdo con la reciente advertencia que realizaron desde el Gobierno de Chile . “Comprar y consumir alimentos de venta ilegal es un riesgo para tu salud”, expresaron las autoridades quienes enumeraron al menos cinco razones para no comprar comida callejera en puestos ilegales. Falta de higiene: Muchos vendedores preparan comidas sin condiciones sanitarias adecuadas y manipulan dinero u otros elementos propiciando contaminación. Procedencia desconocida: No se sabe cómo se conservaron los alimentos ni cómo fueron transportados. Riesgo de enfermedades: Pueden incluir microorganismos causantes de intoxicaciones, gastroenteritis, hepatitis A y otras patologías gastrointestinales. Falta control y fiscalización: Los vendedores ambulantes ilegales no están sujetos a inspecciones, por lo que no se garantiza seguridad ni calidad alimentaria. Son alrededor de 2,5 millones de trabajadores informales en Chile, muchos dedicados a la venta de comida durante buena parte del día y en sitios concurridos. No todos apoyan esta actividad vinculándola además con la situación inseguridad. Los puestos no legales generan competencia desleal al no pagar impuestos según el gobierno. Fuente: Publimetro
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de Cero Desechos, organizado por Naciones Unidas desde el año 2023, Cheaf -aplicación que contribuye a reducir el desperdicio de comida gracias a una plataforma tecnológica que permite a comercios ofrecer sus excedentes con importantes descuento- realizó un sondeo entre sus usuarios para conocer sus principales inquietudes respecto a la pérdida y desperdicio de alimentos. Uno de los principales hallazgos de esta encuesta -que contó con más de 2.000 respuestas- es que el 98% de la muestra aseguró que le gustaría ser una persona “Cero Desperdicios”, algo que denota el interés creciente que tiene la población sobre este tema en particular. “Sabemos que esta encuesta la responde una audiencia de por sí fidelizada con la idea de un movimiento zero waste, ya que nuestros usuarios y clientes han llegado a nuestra aplicación por este mismo interés; pero, aun así, es tremendamente sorprendente este rotundo 98% de las personas que asegura que le encantaría ser una persona que no genere ningún tipo de desechos”, reflexionó al respecto Elena López, cofundadora y COO de Cheaf. La principal razón para querer reducir la propia producción de desechos es “evitar gastos innecesarios”, con un 56% de las opiniones; seguida por “para contribuir a reducir la cantidad de basura que se genera y la contaminación por desechos”, con un 48% de las preferencias de los consultados, y “para consumir sólo lo necesario”, con un 26% de las opiniones. Pese a este enorme interés, un 49% de los encuestados asegura botar comida entre dos y tres días cada semana; un 5% asegura que desperdicia comida más de cuatro veces a la semana, y 3% tira alimentos a la basura todos los días. Mientras que, por el contrario, un 43% aseguró no desperdiciar nunca sus alimentos. “Esto nos muestra que, aunque existe un gran interés y motivación por lograr no generar desperdicios en nuestras vidas, aún hay mucho espacio para que innovaciones, emprendimientos y otro tipo de iniciativas podamos ayudar a las personas a generar esos cambios que tanto requieren”, puntualizó López. Consultados sobre las principales causas para botar alimentos, un 43% dijo que bota productos que están vencidos (porque olvidó consumirlos); 23% sostiene que a veces no tiene tiempo para cocinar lo que ha comprado; 22% aseguró que olvida congelar los alimentos preparados; 10% afirmó no tener espacio suficiente para almacenar de forma más inteligente, y 7% declaró que esta pérdida se debe a que siempre compra más de lo que consume, entre otras respuestas. Respecto de los hábitos a poner en práctica para lograr este cometido, un 73% aseguró que “compra alimentos rescatados”; 57% “evita botar alimentos”; 50% “recicla todo lo que puede”; 43% “cambia o renueva dispositivos electrónicos sólo por necesidad”, y 28% dice “comprar ropa usada”, entre otras respuestas. “El contexto de triple crisis (climática, de biodiversidad y por contaminación) en el que vivimos en la actualidad nos obliga a pensar y generar las soluciones necesarias para mitigar los efectos de estos problemas en nuestras vidas, y la producción de desechos contribuye directamente a todos nuestros escenarios de crisis. Sabemos que la pérdida y desperdicio de alimentos es responsable de hasta el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, por eso es necesario generar soluciones de manera urgente”, comenta la cofundadora de Cheaf. Para López, la conmemoración de estos días entrega una oportunidad única para, por una parte, generar concientización en la población frente a estos problemas; pero también, por otra, para poder mostrar las soluciones disponibles en el mercado, compartir buenas prácticas y exponer los beneficios de incorporar este tipo de innovaciones. “Sabemos que las personas quieren contribuir a las soluciones de estos problemas, y esperan que las empresas los acompañemos y ayudemos en estos esfuerzos. Desde el sector privado tenemos una oportunidad única de producir vínculos importantes con nuestros consumidores y crear iniciativas que mitiguen los efectos del calentamiento global, a la vez que logramos generar valor real para nuestros negocios. La circularidad de estos procesos provoca un verdadero win-win”, concluye López. Acerca de Cheaf Cheaf es una aplicación móvil que contribuye a reducir el desperdicio de comida. Su plataforma tecnológica le permite a supermercados, restaurantes y tiendas ofrecer sus excedentes, mientras que los clientes tienen la oportunidad de rescatar paquetes de alimentos con un alto porcentaje de descuento. Comenzó sus operaciones a mediados de 2020 en Ciudad de México y en 2023 inició su plan de expansión al resto de la región abriendo oficinas en Chile, país donde se ha enfocado en el segmento de supermercados y donde, en su primer año de operación, ha logrado el rescate de más de 2.000.000 de kilos de comida. Cheaf es una alternativa donde comercios y consumidores participan para reducir el desperdicio de comida y la huella de carbono que esto genera.
La venta informal de comida en las calles se ha convertido en la fuente de ingresos de muchas personas, que ofrecen variedad de platos o alimentos a los que muchos optan en medio de su jornada ajetreada. Sin embargo, el gobierno le ha puesto foco en la salubridad de este negocio y sus implicaciones para las personas. Si bien algunos no resisten la tentación de comer en la calle o darse un gusto ocasional, son varios los motivos para evitarlo, de acuerdo con la reciente advertencia que realizaron desde el Gobierno de Chile . “Comprar y consumir alimentos de venta ilegal es un riesgo para tu salud”, expresaron las autoridades quienes enumeraron al menos cinco razones para no comprar comida callejera en puestos ilegales. Falta de higiene: Muchos vendedores preparan comidas sin condiciones sanitarias adecuadas y manipulan dinero u otros elementos propiciando contaminación. Procedencia desconocida: No se sabe cómo se conservaron los alimentos ni cómo fueron transportados. Riesgo de enfermedades: Pueden incluir microorganismos causantes de intoxicaciones, gastroenteritis, hepatitis A y otras patologías gastrointestinales. Falta control y fiscalización: Los vendedores ambulantes ilegales no están sujetos a inspecciones, por lo que no se garantiza seguridad ni calidad alimentaria. Son alrededor de 2,5 millones de trabajadores informales en Chile, muchos dedicados a la venta de comida durante buena parte del día y en sitios concurridos. No todos apoyan esta actividad vinculándola además con la situación inseguridad. Los puestos no legales generan competencia desleal al no pagar impuestos según el gobierno. Fuente: Publimetro