El proyecto HAARP (Programa de Investigación Auroral Activa de Alta Frecuencia), un programa científico centrado en la investigación del comportamiento de la ionosfera (una capa de la atmósfera que contiene partículas ionizadas), ha generado una ola de desinformación, malentendidos y controversia en las redes sociales, principalmente debido a su compleja tecnología y financiación militar. Para el público general, esto da la impresión de un dispositivo misterioso y potencialmente peligroso. Al leer (des)información, se llega a creer que este dispositivo controla el clima y es responsable de la formación de huracanes, terremotos, inundaciones o, por el contrario, sequías e incendios. En realidad, se trata de una instalación científica ubicada cerca de Gakona, Alaska, cuyo instrumento principal es el Instrumento de Investigación Ionosférica, que consta de un campo de 180 antenas de radio distribuidas en un área de 0,13 kilómetros cuadrados. Estas antenas se utilizan para estudiar fenómenos que ocurren a altitudes de más de 50 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, donde el viento solar causa la ionización de átomos y moléculas (dando como resultado, por ejemplo, la aurora boreal). Aunque se trata solo de un proyecto científico avanzado, ha generado y sigue generando numerosas teorías conspirativas. Entre las afirmaciones típicas de desinformación se incluyen especulaciones sobre la capacidad de HAARP para alterar el clima o ser un «arma de último recurso». Otra pseudoteoría afirma que HAARP, cuando se utiliza con fines militares, puede perturbar el campo magnético de la Tierra, permitiendo que la radiación cósmica dañina penetre en la superficie. Algunos incluso creen que HAARP puede influir deliberadamente en la mente humana mediante ondas electromagnéticas . En Facebook y otras plataformas se comparten vídeos y fotos con contenido desinformación que afirman que HAARP es una herramienta militar secreta para conspiraciones geopolíticas o el control de desastres naturales, a menudo en relación con sucesos actuales en la superficie terrestre (desastres). La desconfianza hacia las instituciones y los gobiernos también alimenta la desinformación sobre HAARP en las redes sociales. En las redes sociales checas circulan teorías conspirativas que afirman que los radares meteorológicos checos (Skalky o Brdy) no son meros dispositivos pasivos, sino que, gracias a sistemas estadounidenses especiales, incluido HAARP, «producen» directamente el clima y, por lo tanto, provocan fuertes lluvias e inundaciones. Estas teorías se apoyan en imágenes falsas de datos de radar con supuestos círculos concéntricos, que, sin embargo, son el resultado de errores técnicos de medición y no evidencia de manipulación artificial del clima. Otro bulo afirma que el gobierno y los meteorólogos están encubriendo estos actos y asustando deliberadamente a la población con fines políticos. El Instituto Hidrometeorológico Checo y otros especialistas han refutado reiteradamente cualquier conexión entre los radares, HAARP y los patrones climáticos, señalando que las inundaciones en la República Checa, por ejemplo, son un fenómeno natural causado por sistemas de presión atmosférica sobre Europa. El proyecto HAARP, el equipo en su sede ubicada en una remota zona de Alaska, los métodos de investigación y los objetivos del proyecto son difíciles de comprender para el público general, lo que da pie a diversas teorías conspirativas. Otro factor es que el proyecto fue financiado inicialmente por la Fuerza Aérea y la Armada de los Estados Unidos, lo que también contribuye a aumentar la desconfianza y la sensación de secretismo. Es muy difícil contrarrestar ideas sin sentido. En este caso, la educación a largo plazo puede ser eficaz contra las afirmaciones demagógicas. Un ejemplo es Finlandia, que cuenta con un sistema educativo sofisticado donde se imparten conocimientos sobre medios de comunicación y alfabetización digital desde temprana edad. De esta manera, la población está mejor preparada para reconocer la desinformación. La educación superior en matemáticas y física contribuye a que las personas sean más capaces de trabajar con datos, comprender los principios de los fenómenos naturales y ser menos vulnerables a las teorías conspirativas pseudocientíficas. Por último, cabe destacar que la dirección de la Universidad de Alaska, que supervisa el proyecto HAARP, ha establecido la tradición de organizar jornadas de puertas abiertas. El año pasado, la primera tuvo lugar durante la primera quincena de agosto. La visita incluye una presentación introductoria, un recorrido por el edificio de control, un paseo entre las antenas, un taller con experimentos para adultos y niños, y una charla con científicos. Los teóricos de la conspiración, si no temen ser manipulados por ondas electromagnéticas, pueden visitar las instalaciones de HAARP en persona y de forma gratuita.
La próxima edición de la norma internacional ISO 9001, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026, traerá consigo cambios significativos en la forma en que las empresas demuestran la calidad de sus procesos. Esta actualización fortalecerá aspectos como el liderazgo, la ética, la gestión del cambio, la comunicación con clientes y la capacidad de respuesta a situaciones críticas. Aunque la estructura principal de la norma se mantiene, el proyecto final incorpora nuevos énfasis que buscan que los sistemas de gestión reflejen no solo el cumplimiento de requisitos, sino también la toma de decisiones y la construcción de una cultura de calidad. En palabras de Chanel Medellín, especialista en sistemas de gestión de BSI México: “Esto no representa una demolición de lo que ya tenemos. Vamos a construir de manera más inteligente sobre los buenos cimientos que ya establecimos desde 2015”. Uno de los cambios más relevantes será el mayor peso que tendrá la alta dirección dentro del sistema de gestión. La actualización busca que los líderes impulsen una verdadera cultura de calidad, demostrable en la forma en que toman decisiones, atienden problemas y se relacionan con clientes, colaboradores y otras partes interesadas. “Ya no es suficiente con exhibir una política firmada en la pared”, explicó Medellín. Los auditores buscarán evidencias concretas sobre cómo las organizaciones responden a los errores, promueven la transparencia y mantienen coherencia entre los valores declarados y las acciones realizadas. El comportamiento ético también adquiere mayor relevancia en esta actualización. La confiabilidad de la información, la veracidad de los registros y la transparencia en los procesos serán elementos fundamentales para respaldar un sistema de gestión sólido. Otra novedad importante es la incorporación más clara del cambio climático dentro del análisis del contexto organizacional. Las empresas deberán evaluar cómo fenómenos como eventos meteorológicos extremos pueden afectar su capacidad para entregar productos o servicios conforme a los estándares establecidos. La nueva versión también plantea una distinción más clara entre la gestión de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades. Mientras los riesgos buscan prevenir pérdidas o interrupciones, las oportunidades deben analizarse como posibilidades de innovación o mejora continua. Además, se propone fortalecer la comunicación con los clientes durante interrupciones que afecten el suministro. Las organizaciones deberán definir con anticipación qué información comunicarán y quién será responsable, reduciendo así el impacto operativo y reputacional. La revisión refleja una evolución en la forma de entender la gestión de calidad. Más allá de procedimientos documentados, el nuevo enfoque busca que las organizaciones demuestren cómo responden ante situaciones complejas e integran principios éticos y de mejora continua en su operación cotidiana. De acuerdo con datos recientes, ISO 9001 sigue siendo la norma más adoptada a nivel mundial, con alrededor de 1.47 millones de certificados y más de 2.32 millones de sitios certificados. México cuenta con 9,090 certificados, consolidándose como uno de los principales mercados en América Latina. Para especialistas de BSI México, esta actualización representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de gestión y adaptarlos a un entorno empresarial cada vez más dinámico e incierto. Fuente: Publimetro
El concurso GDT Nature Photographer of the Year 2026 ha vuelto a cautivar al mundo con una impresionante colección de fotografías que combinan arte, paciencia y conciencia ambiental. Organizado por la German Society for Nature Photography, el certamen ha reunido algunas de las escenas más sorprendentes de la vida salvaje y los paisajes naturales. Además de su belleza visual, muchas de las fotografías premiadas reflejan el impacto del cambio climático y la fragilidad de los ecosistemas del planeta. 1 - Blanco sobre Blanco, Ganador General y Categoría Mamíferos La imagen muestra a una liebre alpina prácticamente camuflada entre la nieve de los Alpes suizos. La fotografía destaca por su atmósfera etérea y por el mensaje ambiental relacionado con el cambio climático y la pérdida de nieve en las montañas. Luca Lorenz 2 - Lachmöwe, Categoría Aves La fotografía captura una gaviota reidora iluminada a contraluz, creando una escena casi pictórica llena de colores suaves y un efecto onírico. Radomir Jakubowski 3 - La práctica hace al maestro, Categoría Otros Animales La imagen retrata a una joven rana toro africana intentando atrapar a una mariposa con su lengua, congelando un instante de acción y humor en plena naturaleza. Jens Cullmann 4 - Líneas Verdes, Categoría Plantas y Hongos La fotografía muestra musgos, helechos y acederas iluminando las húmedas gargantas rocosas de las montañas Elbe Sandstone, creando una composición llena de texturas y tonos verdes intensos. Tobias Richter 5 - Fragmentos de luz, Categoría Estudio de la Naturaleza Una escena abstracta de reflejos de luz y juncos sobre las aguas azules del lago Starnberg. La fotografía transforma un paisaje cotidiano en una obra casi impresionista. Beate Oswald 6 - Rico en estructura, Categoría Biodiversidad La imagen muestra una bandada de aves sobre un bosque cubierto por niebla matinal, resaltando la riqueza y complejidad de los ecosistemas naturales. Dieter Damschen Fuente: Publimetro
La Región de Antofagasta lanzó el proyecto «Antofagasta en Órbita», una iniciativa que contempla el diseño, construcción e integración del primer satélite chileno desarrollado íntegramente desde una región. El proyecto, financiado por el Gobierno Regional (GORE) y ejecutado por el Centro de Innovación y Diseño Avanzado (CINNDA), consiste en la creación de un CubeSat ( nanosatélite). Este dispositivo estará orientado específicamente a la vigilancia climática y territorial, abordando problemáticas locales como la proliferación de basurales, la exposición a desastres naturales y el estado de los relaves mineros. El gobernador regional, Ricardo Díaz, destacó que este avance es un paso concreto hacia la descentralización tecnológica. «Hoy estamos dando la oportunidad a estudiantes de diversos centros de formación de participar en el diseño de un satélite con información clave para el territorio», señaló. El proyecto se articula además con la futura instalación de un centro aeroespacial en la región en conjunto con la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Por su parte, Hernán Tello, director del proyecto, enfatizó que la misión busca identificar desafíos locales para proponer soluciones basadas en datos espaciales. «Estamos en una etapa inicial, pero muy motivados. Este será el primer satélite regional, y representa una oportunidad concreta para instalar capacidades en el ámbito espacial desde Antofagasta», comentó. El nombre «Likansat» Uno de los pilares de «Antofagasta en Órbita» es el desarrollo de capital humano. Ante la falta de una especialización aeroespacial previa en la zona, CINNDA ha integrado a 10 estudiantes seleccionados de diversas áreas como Ingeniería Civil Mecánica, Astrofísica y Robótica, quienes participarán directamente en la construcción del CubeSat. La participación ciudadana también fue clave en este proceso: la comunidad escolar eligió el nombre oficial del satélite. « Likansat» fue la propuesta ganadora, presentada por Karina Lara, docente de la Escuela General Manuel Baquedano F-78, simbolizando la identidad regional en este viaje hacia el espacio.
El hielo marino invernal en el Ártico ha alcanzado un nivel que iguala el mínimo histórico registrado por segundo año consecutivo desde que comenzaron las observaciones satelitales en 1979. De acuerdo con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC), la extensión del hielo marino ártico alcanzó los 14,29 millones de kilómetros cuadrados el pasado 15 de marzo, prácticamente igualando los 14,31 millones de kilómetros cuadrados registrados en 2025. Científicos de la NASA y de la Universidad de Colorado en Boulder señalaron que ambos registros son estadísticamente similares, traduciéndose en mínimos históricos. Además, destacaron cambios en el espesor del hielo. Nathan Kurtz, director del Laboratorio de Ciencias Criosféricas de la NASA, mencionó que gran parte del hielo en el Ártico es más delgado este año, especialmente en el Mar de Barents, al noreste de Groenlandia. También señaló que el Mar de Ojotsk, entre Japón y Rusia, registró una cantidad relativamente baja de hielo este año. En términos generales, los científicos concluyeron que la máxima extensión de hielo en el Ártico este invierno continuó la tendencia a largo plazo observada durante las últimas décadas. Destacaron que este año, la extensión máxima de hielo fue inferior a los niveles promedio entre 1981 y 2010 en aproximadamente 1,3 millones de kilómetros cuadrados. Walter Meier, profesor de la Universidad de Colorado especializado en temas de hielo y nieve, comentó que la extensión del hielo marino invernal también determina las condiciones del hielo marino durante el verano. Agregó que el patrón recurrente de baja extensión de hielo marino tanto en invierno como en verano implica una menor acumulación de hielo plurianual estable, lo cual es alarmante. Meier también mencionó que las probabilidades de un verano ártico más cálido están aumentando y que diferentes modelos predictivos estiman que hay aproximadamente un 80 % de probabilidad de que El Niño llegue a finales del verano. En cuanto al futuro, Meier enfatizó que los científicos anticipan que el cambio climático podría provocar veranos sin hielo en el Ártico a mediados de siglo, lo que podría alterar drásticamente las actividades humanas en la región. El hielo marino cumple una función clave en el equilibrio climático del planeta. Por ejemplo, refleja la luz solar para evitar que los océanos absorban calor y funciona como un regulador térmico global. Cuando disminuye, el océano absorbe más energía, acelerando el calentamiento global. La temporada de nieve es ahora mucho más corta, el hielo marino se está adelgazando y derritiendo antes. El aumento de la temperatura del océano está remodelando los ecosistemas a medida que las especies marinas no árticas se desplazan hacia el norte. Además, las tormentas extremas ponen en riesgo a las comunidades. En las últimas décadas, el hielo marino ha disminuido drásticamente reduciendo su superficie total aproximadamente un 50 % desde la década de 1980. Los expertos coinciden en que mientras sigamos produciendo gases de efecto invernadero, el Ártico continuará calentándose y experimentando cambios significativos. Fuente: Publimetro
El proyecto HAARP (Programa de Investigación Auroral Activa de Alta Frecuencia), un programa científico centrado en la investigación del comportamiento de la ionosfera (una capa de la atmósfera que contiene partículas ionizadas), ha generado una ola de desinformación, malentendidos y controversia en las redes sociales, principalmente debido a su compleja tecnología y financiación militar. Para el público general, esto da la impresión de un dispositivo misterioso y potencialmente peligroso. Al leer (des)información, se llega a creer que este dispositivo controla el clima y es responsable de la formación de huracanes, terremotos, inundaciones o, por el contrario, sequías e incendios. En realidad, se trata de una instalación científica ubicada cerca de Gakona, Alaska, cuyo instrumento principal es el Instrumento de Investigación Ionosférica, que consta de un campo de 180 antenas de radio distribuidas en un área de 0,13 kilómetros cuadrados. Estas antenas se utilizan para estudiar fenómenos que ocurren a altitudes de más de 50 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, donde el viento solar causa la ionización de átomos y moléculas (dando como resultado, por ejemplo, la aurora boreal). Aunque se trata solo de un proyecto científico avanzado, ha generado y sigue generando numerosas teorías conspirativas. Entre las afirmaciones típicas de desinformación se incluyen especulaciones sobre la capacidad de HAARP para alterar el clima o ser un «arma de último recurso». Otra pseudoteoría afirma que HAARP, cuando se utiliza con fines militares, puede perturbar el campo magnético de la Tierra, permitiendo que la radiación cósmica dañina penetre en la superficie. Algunos incluso creen que HAARP puede influir deliberadamente en la mente humana mediante ondas electromagnéticas . En Facebook y otras plataformas se comparten vídeos y fotos con contenido desinformación que afirman que HAARP es una herramienta militar secreta para conspiraciones geopolíticas o el control de desastres naturales, a menudo en relación con sucesos actuales en la superficie terrestre (desastres). La desconfianza hacia las instituciones y los gobiernos también alimenta la desinformación sobre HAARP en las redes sociales. En las redes sociales checas circulan teorías conspirativas que afirman que los radares meteorológicos checos (Skalky o Brdy) no son meros dispositivos pasivos, sino que, gracias a sistemas estadounidenses especiales, incluido HAARP, «producen» directamente el clima y, por lo tanto, provocan fuertes lluvias e inundaciones. Estas teorías se apoyan en imágenes falsas de datos de radar con supuestos círculos concéntricos, que, sin embargo, son el resultado de errores técnicos de medición y no evidencia de manipulación artificial del clima. Otro bulo afirma que el gobierno y los meteorólogos están encubriendo estos actos y asustando deliberadamente a la población con fines políticos. El Instituto Hidrometeorológico Checo y otros especialistas han refutado reiteradamente cualquier conexión entre los radares, HAARP y los patrones climáticos, señalando que las inundaciones en la República Checa, por ejemplo, son un fenómeno natural causado por sistemas de presión atmosférica sobre Europa. El proyecto HAARP, el equipo en su sede ubicada en una remota zona de Alaska, los métodos de investigación y los objetivos del proyecto son difíciles de comprender para el público general, lo que da pie a diversas teorías conspirativas. Otro factor es que el proyecto fue financiado inicialmente por la Fuerza Aérea y la Armada de los Estados Unidos, lo que también contribuye a aumentar la desconfianza y la sensación de secretismo. Es muy difícil contrarrestar ideas sin sentido. En este caso, la educación a largo plazo puede ser eficaz contra las afirmaciones demagógicas. Un ejemplo es Finlandia, que cuenta con un sistema educativo sofisticado donde se imparten conocimientos sobre medios de comunicación y alfabetización digital desde temprana edad. De esta manera, la población está mejor preparada para reconocer la desinformación. La educación superior en matemáticas y física contribuye a que las personas sean más capaces de trabajar con datos, comprender los principios de los fenómenos naturales y ser menos vulnerables a las teorías conspirativas pseudocientíficas. Por último, cabe destacar que la dirección de la Universidad de Alaska, que supervisa el proyecto HAARP, ha establecido la tradición de organizar jornadas de puertas abiertas. El año pasado, la primera tuvo lugar durante la primera quincena de agosto. La visita incluye una presentación introductoria, un recorrido por el edificio de control, un paseo entre las antenas, un taller con experimentos para adultos y niños, y una charla con científicos. Los teóricos de la conspiración, si no temen ser manipulados por ondas electromagnéticas, pueden visitar las instalaciones de HAARP en persona y de forma gratuita.
La próxima edición de la norma internacional ISO 9001, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026, traerá consigo cambios significativos en la forma en que las empresas demuestran la calidad de sus procesos. Esta actualización fortalecerá aspectos como el liderazgo, la ética, la gestión del cambio, la comunicación con clientes y la capacidad de respuesta a situaciones críticas. Aunque la estructura principal de la norma se mantiene, el proyecto final incorpora nuevos énfasis que buscan que los sistemas de gestión reflejen no solo el cumplimiento de requisitos, sino también la toma de decisiones y la construcción de una cultura de calidad. En palabras de Chanel Medellín, especialista en sistemas de gestión de BSI México: “Esto no representa una demolición de lo que ya tenemos. Vamos a construir de manera más inteligente sobre los buenos cimientos que ya establecimos desde 2015”. Uno de los cambios más relevantes será el mayor peso que tendrá la alta dirección dentro del sistema de gestión. La actualización busca que los líderes impulsen una verdadera cultura de calidad, demostrable en la forma en que toman decisiones, atienden problemas y se relacionan con clientes, colaboradores y otras partes interesadas. “Ya no es suficiente con exhibir una política firmada en la pared”, explicó Medellín. Los auditores buscarán evidencias concretas sobre cómo las organizaciones responden a los errores, promueven la transparencia y mantienen coherencia entre los valores declarados y las acciones realizadas. El comportamiento ético también adquiere mayor relevancia en esta actualización. La confiabilidad de la información, la veracidad de los registros y la transparencia en los procesos serán elementos fundamentales para respaldar un sistema de gestión sólido. Otra novedad importante es la incorporación más clara del cambio climático dentro del análisis del contexto organizacional. Las empresas deberán evaluar cómo fenómenos como eventos meteorológicos extremos pueden afectar su capacidad para entregar productos o servicios conforme a los estándares establecidos. La nueva versión también plantea una distinción más clara entre la gestión de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades. Mientras los riesgos buscan prevenir pérdidas o interrupciones, las oportunidades deben analizarse como posibilidades de innovación o mejora continua. Además, se propone fortalecer la comunicación con los clientes durante interrupciones que afecten el suministro. Las organizaciones deberán definir con anticipación qué información comunicarán y quién será responsable, reduciendo así el impacto operativo y reputacional. La revisión refleja una evolución en la forma de entender la gestión de calidad. Más allá de procedimientos documentados, el nuevo enfoque busca que las organizaciones demuestren cómo responden ante situaciones complejas e integran principios éticos y de mejora continua en su operación cotidiana. De acuerdo con datos recientes, ISO 9001 sigue siendo la norma más adoptada a nivel mundial, con alrededor de 1.47 millones de certificados y más de 2.32 millones de sitios certificados. México cuenta con 9,090 certificados, consolidándose como uno de los principales mercados en América Latina. Para especialistas de BSI México, esta actualización representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de gestión y adaptarlos a un entorno empresarial cada vez más dinámico e incierto. Fuente: Publimetro
El concurso GDT Nature Photographer of the Year 2026 ha vuelto a cautivar al mundo con una impresionante colección de fotografías que combinan arte, paciencia y conciencia ambiental. Organizado por la German Society for Nature Photography, el certamen ha reunido algunas de las escenas más sorprendentes de la vida salvaje y los paisajes naturales. Además de su belleza visual, muchas de las fotografías premiadas reflejan el impacto del cambio climático y la fragilidad de los ecosistemas del planeta. 1 - Blanco sobre Blanco, Ganador General y Categoría Mamíferos La imagen muestra a una liebre alpina prácticamente camuflada entre la nieve de los Alpes suizos. La fotografía destaca por su atmósfera etérea y por el mensaje ambiental relacionado con el cambio climático y la pérdida de nieve en las montañas. Luca Lorenz 2 - Lachmöwe, Categoría Aves La fotografía captura una gaviota reidora iluminada a contraluz, creando una escena casi pictórica llena de colores suaves y un efecto onírico. Radomir Jakubowski 3 - La práctica hace al maestro, Categoría Otros Animales La imagen retrata a una joven rana toro africana intentando atrapar a una mariposa con su lengua, congelando un instante de acción y humor en plena naturaleza. Jens Cullmann 4 - Líneas Verdes, Categoría Plantas y Hongos La fotografía muestra musgos, helechos y acederas iluminando las húmedas gargantas rocosas de las montañas Elbe Sandstone, creando una composición llena de texturas y tonos verdes intensos. Tobias Richter 5 - Fragmentos de luz, Categoría Estudio de la Naturaleza Una escena abstracta de reflejos de luz y juncos sobre las aguas azules del lago Starnberg. La fotografía transforma un paisaje cotidiano en una obra casi impresionista. Beate Oswald 6 - Rico en estructura, Categoría Biodiversidad La imagen muestra una bandada de aves sobre un bosque cubierto por niebla matinal, resaltando la riqueza y complejidad de los ecosistemas naturales. Dieter Damschen Fuente: Publimetro
La Región de Antofagasta lanzó el proyecto «Antofagasta en Órbita», una iniciativa que contempla el diseño, construcción e integración del primer satélite chileno desarrollado íntegramente desde una región. El proyecto, financiado por el Gobierno Regional (GORE) y ejecutado por el Centro de Innovación y Diseño Avanzado (CINNDA), consiste en la creación de un CubeSat ( nanosatélite). Este dispositivo estará orientado específicamente a la vigilancia climática y territorial, abordando problemáticas locales como la proliferación de basurales, la exposición a desastres naturales y el estado de los relaves mineros. El gobernador regional, Ricardo Díaz, destacó que este avance es un paso concreto hacia la descentralización tecnológica. «Hoy estamos dando la oportunidad a estudiantes de diversos centros de formación de participar en el diseño de un satélite con información clave para el territorio», señaló. El proyecto se articula además con la futura instalación de un centro aeroespacial en la región en conjunto con la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Por su parte, Hernán Tello, director del proyecto, enfatizó que la misión busca identificar desafíos locales para proponer soluciones basadas en datos espaciales. «Estamos en una etapa inicial, pero muy motivados. Este será el primer satélite regional, y representa una oportunidad concreta para instalar capacidades en el ámbito espacial desde Antofagasta», comentó. El nombre «Likansat» Uno de los pilares de «Antofagasta en Órbita» es el desarrollo de capital humano. Ante la falta de una especialización aeroespacial previa en la zona, CINNDA ha integrado a 10 estudiantes seleccionados de diversas áreas como Ingeniería Civil Mecánica, Astrofísica y Robótica, quienes participarán directamente en la construcción del CubeSat. La participación ciudadana también fue clave en este proceso: la comunidad escolar eligió el nombre oficial del satélite. « Likansat» fue la propuesta ganadora, presentada por Karina Lara, docente de la Escuela General Manuel Baquedano F-78, simbolizando la identidad regional en este viaje hacia el espacio.
El hielo marino invernal en el Ártico ha alcanzado un nivel que iguala el mínimo histórico registrado por segundo año consecutivo desde que comenzaron las observaciones satelitales en 1979. De acuerdo con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC), la extensión del hielo marino ártico alcanzó los 14,29 millones de kilómetros cuadrados el pasado 15 de marzo, prácticamente igualando los 14,31 millones de kilómetros cuadrados registrados en 2025. Científicos de la NASA y de la Universidad de Colorado en Boulder señalaron que ambos registros son estadísticamente similares, traduciéndose en mínimos históricos. Además, destacaron cambios en el espesor del hielo. Nathan Kurtz, director del Laboratorio de Ciencias Criosféricas de la NASA, mencionó que gran parte del hielo en el Ártico es más delgado este año, especialmente en el Mar de Barents, al noreste de Groenlandia. También señaló que el Mar de Ojotsk, entre Japón y Rusia, registró una cantidad relativamente baja de hielo este año. En términos generales, los científicos concluyeron que la máxima extensión de hielo en el Ártico este invierno continuó la tendencia a largo plazo observada durante las últimas décadas. Destacaron que este año, la extensión máxima de hielo fue inferior a los niveles promedio entre 1981 y 2010 en aproximadamente 1,3 millones de kilómetros cuadrados. Walter Meier, profesor de la Universidad de Colorado especializado en temas de hielo y nieve, comentó que la extensión del hielo marino invernal también determina las condiciones del hielo marino durante el verano. Agregó que el patrón recurrente de baja extensión de hielo marino tanto en invierno como en verano implica una menor acumulación de hielo plurianual estable, lo cual es alarmante. Meier también mencionó que las probabilidades de un verano ártico más cálido están aumentando y que diferentes modelos predictivos estiman que hay aproximadamente un 80 % de probabilidad de que El Niño llegue a finales del verano. En cuanto al futuro, Meier enfatizó que los científicos anticipan que el cambio climático podría provocar veranos sin hielo en el Ártico a mediados de siglo, lo que podría alterar drásticamente las actividades humanas en la región. El hielo marino cumple una función clave en el equilibrio climático del planeta. Por ejemplo, refleja la luz solar para evitar que los océanos absorban calor y funciona como un regulador térmico global. Cuando disminuye, el océano absorbe más energía, acelerando el calentamiento global. La temporada de nieve es ahora mucho más corta, el hielo marino se está adelgazando y derritiendo antes. El aumento de la temperatura del océano está remodelando los ecosistemas a medida que las especies marinas no árticas se desplazan hacia el norte. Además, las tormentas extremas ponen en riesgo a las comunidades. En las últimas décadas, el hielo marino ha disminuido drásticamente reduciendo su superficie total aproximadamente un 50 % desde la década de 1980. Los expertos coinciden en que mientras sigamos produciendo gases de efecto invernadero, el Ártico continuará calentándose y experimentando cambios significativos. Fuente: Publimetro