5 de abril de 2025
Ayer, apoderados del Colegio Víctor Domingo Silva de La Serena, insistieron en que las medidas que se han adoptado en el establecimiento, para acoger a una menor de edad con movilidad reducida, no solucionan el problema, asegurando que persisten una serie de falencias que impedirían que la alumna pueda estudiar en condiciones óptimas.
En esa línea, la madre de la niña, Daly Villalobos, coincidió con la visión del resto de los apoderados, asegurando además, que les prohibieron el ingreso al colegio. En ese sentido afirma que su hija le ha dicho que, producto del tamaño de su silla de ruedas, ocupa mucho espacio en la sala de clases. “Prácticamente está como una momia, porque no se puede mover, no se puede movilizar dentro de la sala. Lo otro sería dejar la silla afuera, pero eso no se puede, porque no va a andar gateando, ya que ella ha retrocedido en su salud y no da más de tres pasos cuando se pone de pie y se cae”, señala Daly Villalobos.
Al respecto, dijo que las medidas que se han tomado - cambiar el curso desde el tercer al segundo piso del establecimiento -no son un gran avance, pues su hija no puede llegar hasta allá por sus propios medios, debiendo ser asistida para ello. “Yo no conozco la sala a la que los cambiaron. Es lo que me cuenta mi hija, porque el inspector ahora nos prohibió el acceso para poder ver cómo realmente están nuestros hijos y para mí ha sido muy complicado, porque mi hija sufre de una escoliosis muy difícil. Es por todo esto que se ha estado pidiendo que se habilite una sala en el primer piso”, indicó la madre de la menor, cuya preocupación es que ocurra una emergencia “como un sismo o un incendio, porque tendrían que tomarla entre dos personas y cuando hay momentos así es muy difícil, porque uno obviamente va a huir por su vida, y además que el ascensor está malo hace mucho tiempo”, aseveró.
Por todo ello, la apoderada considera que no están aseguradas las condiciones para que su hija estudie con todas las garantías y como corresponde.
RECORRIDO DE AUTORIDADES
Este viernes se apersonaron en el colegio los concejales, Matías Espinoza y Rayén Pojomovsky, quien aseguró que durante la visita conversó con la directora del Colegio Víctor Domingo Silva, con la directora de Educación de la Corporación Gabriel González Videla, sostenedor del establecimiento, y con los funcionarios del recinto, aunque no mencionó si se reunió con los apoderados o la madre de la adolescente afectada.
“Hice un recorrido para conocer cuáles eran las acciones que habían tomado de parte del colegio para resolver esta situación y pude ver que se solucionó el problema específico que tenía que ver con el desplazamiento de esta estudiante con movilidad reducida”, dijo Pojomovsky, quien aseguró que la joven podía desplazarse sin dificultades. “De hecho, se intervino un espacio para que pudiera pasar y se les trasladó de sala para tener mayor accesibilidad”, indicó la concejala.
Al insistirle que los apoderados siguen manifestando que el problema no se ha solucionado, Pojomovsky subrayó que “yo pude ver que está incluso técnicamente aprobado todo lo que se hizo”.
SOLUCIÓN A MEDIAS
En tanto, la secretaria del Centro de Padres, Inés Cabrera, indicó que efectivamente se había hecho un acceso y que, si bien, las autoridades señalan que técnicamente es el que corresponde, en la práctica la menor no puede acceder sola a su sala, por lo que dependería de terceros para su desplazamiento. “El problema no se ha solucionado. Por ejemplo, hay talleres a los que la chica no puede asistir, porque son en el primer piso. Terapeuta y kinesiología, que le corresponde, están en el tercer piso. Entonces, hoy solo tiene acceso a la sala de clases cumpliendo con lo básico que indica la normativa, pero no tiene acceso a todo lo que el colegio le debería otorgar”, indicó Inés Cabrera, quien además, denunció que la visita de los concejales buscaba “un lavado de imagen del establecimiento”.
Fuente: DiarioElDia Región