24 de marzo de 2025
La ruralidad a nivel nacional ha sido escenario de diversos delitos, en los que las víctimas reportan, además de las pérdidas materiales, la imposibilidad de trabajar en los diferentes ámbitos del quehacer productivo, ya sea por la sustracción de los equipos e insumos, o por la propia inseguridad personal a la que se arriesgan.
Uno de los últimos episodios delictuales que ha registrado el sector rural, esta vez en el sur de país, fue el doloroso caso de la pareja asesinada en la comuna Graneros, en la Región de O’Higgins, hecho que disparó las alarmas de todo el sector agrícola nacional.
Ante esta situación, la Sociedad Nacional de Agricultura, (SNA), realizó una encuesta para conocer el impacto de los robos y hechos delictuales en el sector agrícola, descubriendo una realidad velada que impacta a los productores sin distingo de región de procedencia o rubro laboral.
Entre el 6 y el 13 de marzo, es decir, en solo una semana, el sondeo que se realizó de manera online recibió 1.092 respuestas, revelando la necesidad de participación de los agricultores en la búsqueda de soluciones del tema de la inseguridad, sobre todo al evidenciar que una problemática tan grave, carece de cifras oficiales en Chile.
Inseguridad en números
Los resultados emanados de esta Primera Encuesta de Robo Agrícola, señala que un 80% de los participantes ha sido víctima de robos en los últimos 12 meses, y un 40% ha sufrido tres o más delitos en el mismo período.
Los datos muestran que las pérdidas económicas ascienden a, al menos, 380 millones de dólares, afectando transversalmente a empresas agrícolas de todos los tamaños. Entre los bienes más sustraídos destacan insumos agrícolas (29%), producción (18%) e instalaciones eléctricas (16%), impactando no solo la productividad actual, sino también la capacidad productiva futura.
Otros rubros que se reflejaron en el documento fueron el robo de maquinaria (10%) y animales (9%).
Además, la encuesta reflejó un bajo nivel de confianza en el sistema judicial, con solo un 33% de los encuestados creyendo en resultados positivos al presentar una denuncia, mientras el 67% desconfía de gestiones posteriores a la denuncia formal.
El tamaño de la empresa también fue estudiado en la encuesta, revelando que la mayoría de la víctimas (272) pertenecen a las pequeñas empresas agrícolas, mientras las medianas empresas (249) y las grandes empresas (214) le seguían en número de casos.
En el 11% de los casos de robo, se registró además, violencia física en algún grado.
Ante los resultados del estudio, la SNA manifestó su preocupación por la falta de medidas concretas para enfrentar esta problemática, la cual afecta gravemente al sector agrícola del país.
Realidad Regional
A nivel regional, la presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte, María Inés Figari, quien además es parte del directorio de la SNA, hizo un llamado a todos los agricultores de la zona a realizar las denuncias en caso de sufrir algún delito de robo o de hurto.
“Hoy estamos viviendo una situación crítica a nivel país en temas de seguridad y nuestros campos, el mundo rural, sobre todos los pequeños y medianos agricultores, no están libres de los robos y otros tipos de delitos”, señaló Figari.
Aunque reconoció que existe un alto porcentaje de productores que no creen en los resultados de las denuncias formales, la líder gremial llamó a las víctimas de delitos a dejar constancia de ellos.
“Es verdad que existe desconfianza con los sistemas de justicia, sin embargo, es importante que realicemos las denuncias. Esto nos permitirá trabajar unidos en conjunto a las entidades correspondientes para establecer medidas preventivas y fiscalizadoras. No sacamos nada con quedarse cada uno con su problema, hay que denunciar”, puntualizó la dirigente.