27 de febrero de 2025
Cuando el Luna Park de Buenos Aires fue declarado monumento nacional hacía décadas que ya formaba parte del patrimonio cultural de Argentina, que desde su fundación en 1932 celebraba allí desde memorables recitales de música y combates de boxeo hasta encuentros pronazis y concentraciones peronistas, e incluso la visita del Papa Juan Pablo II. Estrellas chilenas de su época, como el gran campeón Arturo Godoy, el cantante Lucho Gatica y figuras vigentes como Mon Laferte, Quilapayún e Inti Illimani también ocuparon el escenario deslumbrante que –en su apogeo- cobijó además el fulgor artístico de Frank Sinatra. Hoy el estadio emplazado en pleno corazón bonaerense está bajo amenaza de demolición, porque el proyecto de su anhelada ampliación considera que la capacidad del recinto se extienda de 8.400 a 13.000 espectadores, para lo cual debería construirse una obra de mayor envergadura.
En rigor, existen miles de leyendas, anécdotas e historias reales que dejaron su huella entre los muros y las butacas del gimnasio devenido en estadio. Por ejemplo, allí se conocieron el general Juan Domingo Perón y la actriz Eva Duarte. También en ese lugar emblemático de Baires milllones de personas velaron la muerte del ídolo Carlos Gardel, el campeón Ringo Bonavena y del patriarca tanguero Julio Sosa. Más adelante, en 1982, Juan Pablo II les envió desde allí a los argentinos el mensaje divino que no lograron de su compatriota, el Papa Francisco.
Y ese escenario de drama y comedia se transformó, con el tiempo, en el epicentro de una fiesta inolvidable para el matrimonio de Diego Armando Maradona.
El Luna Park forma parte también parte importante en la biografía deportiva del recordado campeón chileno Arturo Godoy. En 1936 derrotó al argentino Luis Ángel Firpo y luego lloró ante la prensa por haber vencido a uno referente pugilista.
Aquel ícono capitalino hoy amenazado fue consagrado monumento cultural por argumentando que “con Madison Square Garden neoyorquino y Palais des Sports París constituye uno edificios más representativos época”, según decreto 2007.
El Luna perteneció durante esplendor familia famoso manager Tito Lectoure, quien decidió donarlo Iglesia Católica. El Arzobispado le entregó concesión operador eventos Diego Finkelstein ahora impulsan renovación coliseo convertirlo gran recinto recibir multitudes.
Sin embargo polémica medios por “la rapidez tramitación” entrampó aprobación proyecto organizaciones Fundación Ciudad Basta Demoler denunciaron iniciativa solicitaron acceso expediente acta aprobación sin obtener respuesta argument
Fuente: Publimetro