¿Puede la Inteligencia Artificial resolver todos nuestros problemas?

El destino de la humanidad con respecto al desarrollo progresivo de la Inteligencia Artificial (IA) representa uno de los debates más importantes en la actualidad. Más allá de las soluciones y herramientas domésticas basadas en esta tecnología, existen proyectos a gran escala que buscan llevar la IA a un nivel superior, donde los ejércitos estén impulsados por armas y robots autónomos.

Esta situación ha generado gran preocupación en un número considerable de expertos en ciencia y tecnología, quienes han llegado a afirmar que el uso indebido de esta tecnología puede conducir al fin de la humanidad.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) parece estar interesada en el tema, e incluso en 2017 la apertura de una nueva oficina en los Países Bajos para monitorear el desarrollo de IA y la robótica, y su influencia en la sociedad, el desempleo y el uso de armas basadas en estas tecnologías con fines delictivos.

Sin embargo, la pregunta más importante es ¿Puede esta tecnología resolver todos nuestros problemas? Si bien existen oportunidades prometedoras impulsadas por la IA, esta ha propiciado la aparición de una mentalidad en la sociedad actual que la percibe como la mejor solución para resolver todos los problemas de la humanidad. Evidentemente, esta situación ha generado que las personas centren su atención en los avances poco realistas, pero no en la seguridad de esta tecnología.

Inteligencia Artificial: Expectativa vs. Realidad

Como hemos visto, existen dos polos bien marcados dentro del mundo tecnológico: aquellos que afirman que la IA destruirá la humanidad, y los que creen que la salvará de todos sus males. A la par de este debate, diversos gobiernos a escala mundial, como el del Reino Unido y Francia, China, ya han manifestado su deseo de convertirse en líderes en esta tecnología, anunciando incluso la apertura de centros de investigación y desarrollo.

Pero más allá de que el interés de algunos países se concentre en la aparente transformación de la sociedad gracias a la IA, casi todos estos personajes, incluyendo la prensa, han subestimado la complejidad que implica un despliegue masivo de esta tecnología. Hace pocos días hablábamos de los desafíos que conlleva contar con IA verdaderamente intuitiva y que pueda aprender con ‘sentido común’ como los niños, según un reciente estudio.

De hecho, los investigadores afirman que muchos científicos e informáticos especializados en IA ignoran décadas de avances en teorías cognitivas y psicología del desarrollo que demuestran que los seres humanas cuentan con habilidades e instintos innatos que aparecen en las primeras etapas de la infancia, y que son determinantes para el aprendizaje.

Las redes neuronales, una forma de aprendizaje automático basada en la estructura neuronal del cerebro humano a una escala más pequeña, representa una de las tecnologías más prometedoras de la IA. Actualmente, muchos productos utilizan redes neuronales para analizar grandes cantidades de datos, pero esto no quiere decir que se encontrará una solución a todos nuestros problemas con esta tecnología.

Las carencias del sector público para aprovechar la IA

Los sistemas basados en IA requieren de una gran cantidad de datos para que su funcionamiento sea óptimo, sin embargo, el sector público no dispone de la infraestructura necesaria para respaldar el aprendizaje automático avanzado. Esto es porque la mayoría de los datos está almacenada en archivos fuera de Internet, y los pocos datos que se digitalizan son difíciles de encontrar o acceder a ellos, ya que están en manos de diversos departamentos gubernamentales y se necesitan permisos especiales.

La ausencia de un conocimiento claro sobre IA y la falta de capacidades técnicas por parte de los empleados públicos dificulta que esta tecnología sea aprovechada plenamente. Otra de las grandes dificultades con respecto a la IA revelada por investigadores de Google, consiste en el hecho de que es susceptible a ataques adversos.

Por ejemplo, que una IA ataque a otra para obligarla a actuar de una determinada manera. Esto ocurriría en caso de que no existan las medidas de seguridad adecuadas para la defensa de cada máquina. De hecho, la seguridad de la IA sigue siendo un tema poco priorizado, lo que incrementa las preocupaciones sobre su despliegue.

 

Desconfianza hacia la IA

La ética de la IA y la desconfianza de muchas personas hacia esta tecnología representan otras de sus grandes dificultades. En este sentido, es necesario aclarar qué cosas puede hacer una IA y para qué acciones necesita la ayuda de un humano. De esta forma, se separarán las capacidades reales de esta tecnología de las capacidades magnánimas que muchos le atribuyen.

Por ejemplo, Facebook cuenta con un algoritmo basado en IA que fue lanzado para combatir la desinformación y el discurso de odio. Sin embargo, la presión del Congreso de Estados Unidos hizo que la compañía comenzara a utilizar 10,000 humanos para dicha revisión.

La gran cantidad de errores cometidos por la IA, incluso en el sector médico, ha generado una matriz de opinión que afirma que, no es que el mundo no esté preparado para la IA, sino que esta tecnología aún no está lista para ser desplegada de forma masiva en la sociedad. Una gran cantidad de investigaciones lo demuestran, razón por la cual, quienes apoyan la implementación de IA en cada sector de nuestra vida, simplemente están equivocados.

 

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