Clausuran local de alimentos que no respetó prohibición de funcionamiento

El mediodía de este miércoles, la Seremi de Salud, Lila Vergara procedió a clausurar el local de alimentos de la empresa Tamarugal, ubicado en calle Baquedano con 14 de Febrero, acción que obedece al quebrantamiento de la medida de prohibición de funcionamiento que había sido dictada en contra de la entidad comercial y de un sumario, a raíz de una serie y graves deficiencias sanitarias.

Tal como lo anunció en el caso del Restaurante Panda, la autoridad cumplió su advertencia que toda persona, empresa o local comercial que transgreda las exigencias sanitarias vinculadas con una prohibición de funcionamiento o que intente ocultar el cartel de la Institución que así lo señala, se arriesga a la señalada sanción, la que tiene sobre todas las cosas, el objetivo de proteger la salud de la población, dijo.

Lila Vergara explicó que fueron los Carabineros quienes el pasado 16 de mayo, se percataron que el dueño de Tamarugal estaba vendiendo cigarrillos por una puerta lateral del recinto, violando así la prohibición de la Seremía de Salud.

DEFICIENCIAS SANITARIAS

La personera relató que la inspección de los fiscalizadores de principios de mayo, constató gran cantidad de fecas de roedores esparcidos por todas las instalaciones, verificándose asimismo, indicios de orina de estos vectores en cajas, sacos de alimentos, frutos secos y alimentos de mascotas, encontrando en el lugar la existencia de varios roedores muertos entre los alimentos para la venta.

A los antecedentes antes indicados se unen la existencia de un baño en deplorables condiciones de limpieza, sin agua para el lavado de manos ni del wc, observándose paralelamente basuras en pasillos y bodegas.

ELIMINACION DE PRODUCTOS

Puntualizó que esta mañana, fiscalizadores de la Seremi de Salud efectuaron un listado de los alimentos que el dueño debe destruir a través de una empresa autorizada, relatando que se trata de unas 3 toneladas de productos no perecibles entre los que se cuentan fideos, arroz, galletas, té, harina, puré, café y frutos secos, entre otros.

La dictación de la clausura es una de las medidas más drásticas que puede recibir un establecimiento de alimentos. A partir de su notificación, los dueños del local tienen 48 horas para retirar todas aquellas pertenencias que crean conveniente. Luego de ese plazo, el lugar será cerrado mediante un sello que no puede ser vulnerado no existiendo posibilidad alguna que propietarios ni trabajadores ingresen al inmueble.

A partir del inicio de la clausura los administradores o dueños del local pueden solicitar su alzamiento sometiéndose a todas las exigencias indicadas por la Autoridad Sanitaria y que inclusive podrían implicar la presentación de un completo plan de mejoras estructurales y de funcionamiento.

Cabe mencionar que la medida de clausura se aplica de manera paralela al inicio de un Sumario Sanitario cuya sanción puede variar entre 1/10 y las mil Unidades Tributarias Mensuales (UTM).

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